"Me siento mala madre: lo que realmente está pasando y cómo salir de ahí"
- Mariamely Leoni

- 6 abr
- 3 Min. de lectura
Actualizado: hace 16 horas
¿Por qué me siento mala madre? Dos razones que casi nadie te explica
Si alguna vez has pensado:
👉 “me siento mala madre”
👉 “no tengo paciencia con mis hijos”
👉 “¿por qué pierdo el control y luego me siento culpable?”
Quiero que sepas algo desde el principio:no estás sola… y no estás rota.
Existen al menos dos caminos por los cuales una mamá puede sentirse así.Y lo que te voy a decir puede incomodarte…pero es en la incomodidad donde empieza la transformación.
💔 Camino #1: Estás criando desde la reacción
(y eso te duele)
La primera razón por la que puedes sentirte mala madre es porque estás utilizando formas de crianza que no se sienten alineadas contigo.
Gritos.
Castigos.
Amenazas.
Reacciones impulsivas.
Y luego… aparece la culpa.
Si te identificas con esto, tengo una buena noticia: 👉 sentirte culpable NO es señal de que eres una mala mamá… es señal de conciencia.
Significa que algo dentro de ti ya sabe que hay otra forma.Y ese “querer cambiar” es el primer paso para lograrlo. Pero aquí viene lo importante: 👉 no tienes que hacerlo sola.
Romper patrones de crianza, dejar de gritarle a tus hijos y aprender a criar desde la calma no es algo que se logre solo con intención…necesitas herramientas, acompañamiento y un espacio donde puedas entender qué te está pasando.
Y ahí es donde yo puedo acompañarte.
🧠 Camino #2: Te estás comparando con otras mamás
La segunda razón por la que te puedes sentir mala madre es porque te estás comparando con alguien que no eres tú.
Y aquí hay una verdad incómoda pero liberadora:
👉 La única manera en la que tú puedes ser mamá… es a tu manera.
Porque si pudieras hacerlo diferente, ya lo estarías haciendo.
Déjame preguntarte algo:
¿Hay alguien en el mundo que quiera más a tu hijo o a tu hija que tú?Estoy casi segura de que la respuesta es no.
¿Hay alguien que quiera darle lo mejor más que tú?
Entonces… ¿por qué sientes que no es suficiente?
🌱 No lo estás haciendo mal… lo estás haciendo desde donde estás
Aunque suene cliché, necesito que lo escuches así:
👉 No solo lo estás haciendo bien… lo estás haciendo desde TODO lo que eres.
Tu historia.
Tus heridas.
Tus creencias.
Tu crianza.
Tu energía.
Tu nivel de conciencia.
Tu situación actual.
Hay tantos factores influyendo en tu forma de criar, que es literalmente imposible compararte con otra mamá.
La comparación crea un espejismo:te hace creer que como otra mamá lo hace diferente… tú también deberías poder hacerlo igual.
Pero no estás viendo su realidad completa.Y definitivamente no estás honrando la tuya.
🔄 El verdadero problema no es que seas mala madre
El pensamiento detrás de sentirte mala madre es este:
👉 “debería hacerlo mejor”
👉 “debería ser diferente”
Y eso puede venir de dos lugares:
porque ya eres consciente de tus patrones y quieres cambiarlos
o porque te estás comparando constantemente
☕ Si quieres dejar de reaccionar y empezar a criar desde la calma…
Quiero invitarte a dar el siguiente paso.
Si sientes que:
estás cansada de gritar y luego sentir culpa
quieres aprender a tener más paciencia con tus hijos
quieres romper patrones de crianza que no quieres repetir
👉 te invito a tomarte un café conmigo para que conversemos y me cuentes:
qué está pasando contigo
por qué estás reaccionando así
y qué puedes empezar a hacer diferente desde ya
🪞 Ahora, hablemos de la comparación…
Recuerdo cuando mi hijo era bebé y yo todavía tenía cuerpo de posparto. Me comparaba constantemente con mujeres que tenían un cuerpo “fit”.Hasta que me di cuenta de algo: 👉 me estaba comparando con mujeres cuyo trabajo era el fitness.
Nada más alejado de mi realidad en ese momento.
Ahí empecé a repetirme:
👉 “Este es el cuerpo que puedo tener hoy.”
👉 “¿Qué SÍ puedo hacer desde mi realidad actual?”
Y la respuesta fue mucho más fácil de encontrar cuando dejé de mirarlas a ellas… y empecé a mirarme a mí.
✨ Práctica consciente para soltar la comparación
No quiero que te quedes solo con la información. Quiero que te lleves algo práctico. Busca un espacio tranquilo. Respira profundo.P uedes prender una vela o poner música suave.
Frota tus manos por unos segundos para activar tu energía y luego toma un cuaderno y responde:
¿Cuándo me siento mala madre, con quién me estoy comparando?
¿Esa persona tiene el mismo hijo que yo?
¿Tiene mi historia, mis circunstancias, mi realidad?
¿Realmente, desde TODO lo que vivo hoy… podría hacerlo diferente?
Respóndete con honestidad.
Ahí empieza la liberación.
Abrazo enorme,
Mariamely Leoni


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